Breve Historia de Camino de Vida

Escrito por  Toni Montgomery y traducido con permiso del original en Inglés por Guillermo Yela

Asociados con un propósito

Presbiterianos y Luteranos empiezan el desarrollo de una nueva iglesia para la población Hispana en Nuevo México.

Por Toni Montgomery

Servicio de Noticias Presbiterianas

STATESVILLE, N.C. —Todas las buenas ideas tienen su tiempo para volverse realidad.

Por más de una década, la Iglesia Presbiteriana (U.S.A.) y la Iglesia Evangélica Luterana en América habían estado en conversación para empezar un nuevo ministerio para inmigrantes en Nuevo México, pero las cosas nunca se pudieron consolidar.

Sin embargo las iglesias nunca se olvidaron de esta idea, y finalmente todas las piezas comenzaron a ponerse en su lugar, formando la nueva iglesia en desarrollo Camino de Vida.

Ambas iglesias vieron la necesidad de un ministerio Hispano en el área de Albuquerque.

El sínodo de Rocky Mountain de la Iglesia Evangélica Luterana en América (ELCA) había pensado comenzar desde los finales de los 90, y las iglesias locales sugirieron una asociación con la Iglesia Presbiteriana (U.S.A), dice el Pastor Jim Hytjan, asistente del obispo del sínodo y director de alcance evangélico.

El Presbiterio de Santa Fe estaba consciente que no había habido ninguna iglesia Hispana en desarrollo por mucho tiempo en el área y que la población de habla hispana necesitaba más alcance, dice el Reverendo Trey Hammond, pastor Presbiteriano y miembro del Comité de Consejería de Camino de Vida.

Pero a pesar del deseo de ambas iglesias, la idea nunca avanzó.

"En algún momento teníamos el dinero pero no la persona para desarrollarla o viceversa," dice Hytjan.

Entonces en el 2008, el Reverendo Guillermo Yela, un Guatemalteco recién salido del seminario, vino a la ciudad a realizar un internado en una Iglesia Presbiteriana que estaba buscando un líder multicultural. Esta iglesia tiene aproximadamente un 95 por ciento de miembros de descendencia de Nuevo México y Española, pero muy pronto Yela descubrió que este grupo no era lo que muchos considerarían una población inmigrante.

"Ellos han vivido aquí por muchas generaciones y están muy desconectados de los nuevos inmigrantes," dice Yela. "Ellos han procurado distanciarse y ser diferente a los inmigrantes, por lo que ya no tienen la capacidad de construir una relación con los nuevos inmigrantes. Incluso hasta su idioma español es un poco diferente."

Son los inmigrantes más recientes los que necesitan más ayuda y orientación, y Yela expresó su interés en trabajar con ellos.

Esto re-inicio las conversaciones en el Presbiterio de Santa Fe con el fin de desarrollar una nueva iglesia. A pesar de la inexperiencia y juventud de Yela, el presbiterio estaba muy impresionado con sus habilidades, dice Hammond.

"Su venida aquí y su deseo de hacer esto hace parecer que era lo que Dios quiere que se haga," dice. "Realmente esto no es una tarea fácil para su primer llamado, pero él tiene una pasión por esto." Esta pasión ayudó a fortalecer una vieja idea de lo abstracto a la realidad.

"Fue el interés de la ELCA hace 10 años que originalmente provocó el concepto de una colaboración regional para desarrollar un ministerio inmigrante Hispano," dice Jim Collie, Ejecutivo del Presbiterio de Santa Fe. "Y fue la presencia de Yela en nuestra comunidad que juntó de nuevo a los Luteranos y Presbiterianos."

Yela se reunió con los oficiales de la ELCA, quienes también estuvieron impresionados con él. Las conversaciones de un esfuerzo unido se reanudaron, y en septiembre Yela fue ordenado en la Segunda Iglesia Presbiteriana en Albuquerque e instalado como pastor organizador del desarrollo Hispano Ecuménico del Suroeste de la Mesa.

Uno de los primeros eventos para "conocer la comunidad" demostró la necesidad de dicho ministerio. Cientos asistieron a la celebración de navidad, sorprendiendo incluso a Yela, quien ahora tiene una mejor idea de cuántos inmigrantes recién venidos estará sirviendo.

"A la par de la comunidad inmigrante existente, una nueva comunidad se está construyendo. Hay aproximadamente 38,000 residentes en el Suroeste de la Mesa y continúa creciendo porque es el único lugar en donde Albuquerque puede seguir creciendo," dice Yela. "Hay 10 iglesias allí, y solamente una que ofrece servicios en español, a pesar que el 80 por ciento de la comunidad es Hispana."

Yela planea inicialmente ofrecer estudios Bíblicos y grupos de apoyo. A través de estos programas, él espera conocer a los miembros de la comunidad y saber qué otras cosas quieren y necesitan. El también está trabajando en empezar algunos programas comunitarios como una despensa de comida, un programa de salud y clases de Inglés como segundo idioma."

Por ahora el programa es un esfuerzo unido entre la Iglesia Presbiteriana (U.S.A.) y la Iglesia Evangélica Luterana en América, pero estas tienen la esperanza que la Iglesia Unida de Cristo se involucre en el futuro. Yela aprecia con satisfacción el apoyo.

"Creando relaciones con otras iglesias, podemos obtener más recursos y generar apoyo del trabajo misionero que las iglesias hacen," dice. "No quiero solamente dinero, quiero ver la participación y el involucramiento. Quiero tener gente, talentos y voluntarios."

A Yela le gustaría tener voluntarios que se comprometieran por un año, y su idea es considerarlos como misioneros por ese periodo de tiempo. Ellos continuarían siendo miembros de sus iglesias, pero vendrían a Camino de Vida por un año a trabajar y a aprender acerca de la comunidad Hispana.

"La comunidad inmigrante usualmente es vista como una comunidad peligrosa," dice Yela. "No lo es, pero tengo que llevar a la gente al lugar para que se den cuenta. Este no es mi ministerio, es de Dios, y nosotros vamos a ayudar esta comunidad."

Trabajar con dos iglesias ha sido fructífero, dice Yela. La Iglesia Presbiteriana (U.S.A.) y la Iglesia Evangélica Luterana en América tienen una teología bastante similar que hace que los programas funcionen. En cuanto a las diferentes tradiciones, esta sociedad provee una manera de romper con las antiguas tradiciones y crear nuevas que sean significantes para la comunidad. Yela tiene la visión de hacer énfasis en la cultura Hispana y la teología reformada.

Por ahora, ambas iglesias PC(U.S.A.) y ELCA están complacidas por el éxito de esta colaboración. "Nuestra gente y los Presbiterianos del área de Albuquerque se llevan muy bien," dice Hytjan. "Creo que es un magnífico modelo."

Collie está de acuerdo, y hace énfasis que los recursos mancomunados permiten hacer más trabajo. "La financiación ha sido un desafío para todos nosotros," dice. "Sospecho que ni los Luteranos ni los Presbiterianos podrían hacer esto solos. Pero juntos, vamos a realizar este trabajo."


Toni Montgomery es una escritora independiente en Statesville, N.C., en donde también trabaja como secretaria de First Presbyterian Church.

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